miércoles, 3 de septiembre de 2008

exitos implosivos y explosivos

Ese es el caso de cada uno de los productos de MarceloTinelli. Cada baile, cada escándalo, cada cruce de los protagonistas, cada puntaje del devaluado jurado, cada perro que patina en el hielo es observado con lupa y repetido casi genéticamente en cada programa que se convirtió en satélite por necesidad propia y por carencias notables del mundo del espectáculo.
El éxito del conductor es expansivo, contagia cada minuto de la pantalla chica como un sello indeleble difícil de borrar.

Cada mañana, después de una sesión de Showmatch, nadie puede evitar algún comentario sobre lo visto. En el súper, en el colegio de los chicos, en la oficina y, por supuesto, en el resto de la televisión. Tal vez tenga que ver con la misma personalidad de Tinelli, hombre que no se anda con chiquitas a la hora de trabajar. Que ocupa todos los espacios y que nada de lo que haga le es ajeno a la farándula criolla. Además de hacer necesita reproducir. Casi como un mandato natural. No se conforma con el cauce natural de sus programas. Como si el envase le quedara chico y necesitara tomar espacios ajenos. Exagerado, bien italiano.


A los gritos, gesticulando, sacándose la ropa si hace falta, tirando de la piola en una pelea. Así es el éxito made in Tinelli. Capaz de poner un canal en la competencia grande, como lo hizo con el 9 y sacar del freezer a otro, en el caso puntual de ese laboratorio televisivo llamado Canal 13. Su personalidad abarca todo y ocupa todo. Se expande de acuerdo a sus necesidades y los demás lo reciben casi con agradecimiento. Una especie de ocupa legal y bien visto de ciclos ajenos. Tal vez porque toca la música que saben todos bailaran al otro día. Su éxito es expansivo.
Casi sería un insulto si nadie hablara de lo que sucede en sus productos. Desde que nació en el 90 y se metía los alfajores enteros en la boca hasta estos días, donde es capaz de bañarse en público en busca del bendito rating. No tiene vergüenza. Hace la prueba y el error al aire. Se mete en zonas donde otros saldrían seguramente manchados. Su éxito desborda, se extiende, se ensancha y ocupa su horario y el de los demás. Es deporte nacional hablar de Bailando o Patinando. Para bien o para mal.
En cambio hay otros éxitos que nacen y mueren en su horario. Que piden permiso para salir al aire. Que intenta no incomodar nadie. Casi como un sicario, hace su trabajo, limpia la escena y se va sin que nadie se de cuenta. Así es Talento Argentino. Arrollador en los rating pero con una vida tan corta como la noche del domingo. No ocupa otros espacios, casi no hay programas que se ocupen de ellos con la devoción de los productos de Tinelli.

Bajo perfil del conductor. Más bajo perfil de los jurados. Mariano Peluffo no llena la pantalla ni se pone el programa al hombro porque no hace falta. El formato es redondito y lo esencial pasa por el escenario. Los que juzgan sólo hacen eso, sin intentar competir con los que van en busca de mostrar su talento. A veces muy buenos y otros demasiados malos. Salvo algún exabrupto divertido de Maximiliano Guerra, cada intervención de los jurados es de una frugalidad casi inédita en nuestra vertiginosa televisión. Es un éxito implosivo, para adentro. Como esos edificios que se derrumban sin levantar polvo ni molestar a los vecinos.
Dos éxitos. Dos maneras de vivirlos. Dos maneras de llegar. Pero los dos forman parte de la misma televisión. La que se expande y la que se contrae. La de esencia italiana, como un Marcello Mastroianni que gesticula todo el tiempo.

Y una más sajona, como un Alec Guinnes que apenas mueve una ceja ante lo que sucede frente a él. Y, de última, Talento y Tinelli representan fielmente a nuestra sociedad. Que un minuto pide que le griten, los abrumen, los arrollen. Y en otro que hablen bajito, los mimen y los dejen descansar. De cualquier manera, para afuera o para adentro, hoy la pantalla vive al ritmo de estos dos programas que representan las dos caras de una misma moneda: el éxito.

6 comentarios:

★Catherine★ dijo...

JORGE TE AMO!! ME ENCANTA COMO ESCRIBIS!!

Anónimo dijo...

La verdad es que ya me tienen un poquito harta todos los canales de aire, no hay un solo programa en donde NO se hable de este bodrio de cuarta, pensar que hay mucha gente que lo ve pregunto...... es que no hay otro tema a tratar? si hasta los noticieros se hacen eco de toda esa basura de programas, rescato ampliamente lo de talento argentino, programa entretenido y ameno sin mostrar tanta decadencia humana.... enhorabuena!!!!!! por fin algo coherente en la tele.-
Vamos por mas.-
Sabrina

gallega dijo...

OPINO IGUAL QUE SABRINA!!!!!!!!!!!!

ana dijo...

opino como sabrina. es asi.

penelope dijo...

y por lo menos en Talento argention, al que vi una sola vez, pude apreciar que el jurado es muy respetuoso de las personas que se presentan ahi, lo hagan bien o mal.

eso me parecio meritorio, no es que quieran sobresalir mas ellos 3 que los participantes.


me parece un producto digno y hecho con respeto hacia el publico y sobre todo hacia los participantes.

renguera05 dijo...

Si Tinelli no tuviera la manga de chupamedias que tiene alrrededor, no existiría.Periodistas, conductores, todos se venden a el, y la recompensa debe ser muy buena para ellos.